Micrófono de radioLa inversión publicitaria en los medios de comunicación ha caído en picado, según el informe anual de Inversión Publicitaria 2009 que publica la consultora Infoadex. Este retroceso ha impactado de lleno en los diarios, que pierden el 20,4% de la inversión, perjudicando de manera especial a las cabeceras regionales y nacionales, mientras que los periódicos económicos y deportivos han acusado en menor manera este descenso. Por su parte, la radio, tercer medio en el reparto del pastel publicitario, decreció un 5,3% en 2008, con una inversión de 641,9 millones frente a los 678,1 del año anterior. Pese al resultado negativo, es después de la Red el medio que mejor ha capeado el temporal de todos los que se han visto afectados por el desplome.

En cualquier caso, cada una por su lado, la prensa, la radio y la televisión han planteado al Gobierno la necesidad de adoptar medidas para mitigar los daños que está causando el profundo bache publicitario. Como primer paso, el Consejo de Ministros ha aprobado una reducción de los requisitos necesarios para la unión de las cadenas de televisión. Los motivos han sido, evidentemente, la crisis que sufre el sector audiovisual y la multiplicación de su oferta con la implantación de la TDT.

Veamos cuáles son las reivindicaciones que esgrime el sector radiofónico:

  • Los operadores que tienen una licencia digital (SER, Cope, Onda Cero, RNE, entre otros) han pedido al Gobierno que suspenda la obligación de emitir en esa tecnología, que les supone un desembolso anual de 30 millones de euros. A su jucio, lo más indignante es que a través de esa vía la programación ni siquiera llega a los oyentes. “Emitimos para las piedras”, han llegado a afirmar, ya que los usuarios necesitan un tipo especial de receptor para recibir la señal digital y no parecen dispuestos a adquirirlo.
  • Las radios privadas reclaman también al Gobierno que la nueva Ley General Audiovisual reconozca la figura de la cadena. Hasta ahora, sólo se ha contemplado la de la emisora, ya que a la radio se le ha atribuye tradicionalmente una dimensión local en nuestro país. Las cadenas, tal y como las conocemos, funcionan en realidad por asociación de diferentes emisoras de ámbito más reducido. Esa concepción, según los radiodifusores, es algo con lo que la nueva norma debería acabar.
  • LocutorAsímismo, han abogado por la renovación automática de las licencias de emisión tras expirar los 10 años de concesión que fija la ley. De este modo se evitarían tensiones como las vividas entre la Generalitat de Cataluña y la cadena COPE y, además, las emisoras dejarían de estar sometidas a los cambios que se produczan al frente de los gobiernos autonómicos. “No pedimos que nos den, sólo que no nos quiten”, aseguran.
  • Por otro lado, con el objetivo de sanear el sector, las radios comerciales piden al Ministerio de Industria mano dura con las 2.000 emisoras que emiten ilegalmente en España.
  • Otra demanda es la de suprimir la obligación que tienen los operadores privados de invertir el 5% de sus ingresos en la producción de obras cinematográficas. Porque, como ellos mismos han expresado, “se puede dar la paradoja de que una cadena cierre el año sin beneficios y sin embargo tenga que destinar parte de sus ingresos a financiar el cine”.
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